¿Recuerdas el primer baile que compartimos? ¿Evocas la noche que alejaste mi fealdad? La noche que partiste con un beso tan afectuoso, sólo un envío de belleza dejado atrás. Recuerdo la noche, la luna y los sueños que compartimos, tu garra temblorosa en mi mano, soñando con esa tierra del norte, tocándome con el beso de una bestia. Sé que mis sueños están hechos de ti, de ti y sólo para ti. Tu océano me derriva, tu voz me rasga en dos. Ámame antes que el último pétalo caiga. Como un mundo sin una mirada de la extensión justa del océano, tal el mundo sería si ningún amor fluyera en ti, pero tu amor por mí tiene que morirse ahora, perdóname, yo necesito más de lo que puedes ofrecerme. ¿No has leído el cuento dónde la vida fue feliz luego de besar a una rana? No conoces este cuento en que todo lo que siempre quise nunca lo tendré. ¿Quién podría aprender a amar una bestia?
Por siempre el lobo en mí deseará la oveja en ti.
