"El que no posee el don de maravillarse ni de entusiasmarse más le valdría estar muerto, porque sus ojos están cerrados."
Perdoné errores casi imperdonables, hice cosas por impulso, me decepcioné de personas que pensé que nunca me decepcionarían.
Pero también yo decepcioné a alguien, abracé para proteger, reí cuando no podía, hice amigos eternos, amé y fui amada.
Pero también, ya fui rechazado, grité y salté de tanta felicidad, viví de amor e hice juramentos eternos pero fallé muchas veces... lloré oyendo música y viendo fotos, llamé sólo para escuchar una voz, me apasioné por una sonrisa, pensé que me moriría de tanta tristeza. Y por cuestiones inexplicables, sigo viva.