Dicen que los payasos esconden tras su nariz, la
tristeza de una vida esquina y esquiva, dicen
también, que la misma nariz les da el coraje que
necesitan para afrontarla, sin tanta producción
existen miles de Oscarcitos que se hacen fuertes
como pueden, y nos obligan a ponernos nosotros las narices, para no pasar por alto su dolor.