"El que no posee el don de maravillarse ni de entusiasmarse más le valdría estar muerto, porque sus ojos están cerrados."
¿Te pasó que a veces hablas y reís con tus amigos, pero que cuando hay un momento de silencio empezas a pensar en toda la mierda que te pasa? Te dan ganas de llorar de la nada, te gustaría desaparecer, te gustaría cambiar mil cosas de tu vida, pero es justo en ese momento en el que te das cuenta de que no podes volver atrás de que todo va a seguir igual si no te atreves a cambiar tu destino, pero como te da miedo el famoso "que pasaría si…” escondes todos tus sentimientos detrás de una sonrisa, ese tipo de sonrisa que nadie se da cuenta de que es falsa, y que esperas a que nadie te vea para sacarla y poder descansar un poco de la hipocresía del mundo.