"El que no posee el don de maravillarse ni de entusiasmarse más le valdría estar muerto, porque sus ojos están cerrados."
A los cinco años, ella quería ser bailarina.
A los ocho años, ella quería ser astronauta.
A los diez años, ella quería ser maestra.
A los trece años, ella quería ser doctora.
A los dieciséis años, ella quería ser ingeniera.
A los dieciocho años, ella quería estar muerta.