"El que no posee el don de maravillarse ni de entusiasmarse más le valdría estar muerto, porque sus ojos están cerrados."
El silencio es la antesala de la palabra. Sin decir nada se pueden decir tantas cosas que, a veces, es mejor callar y dejar que interpreten o imaginen lo que se intenta comunicar a través de la magia del silencio.