"El que no posee el don de maravillarse ni de entusiasmarse más le valdría estar muerto, porque sus ojos están cerrados."
En la soledad de estas cuatro paredes, te digo adiós, encerrada en mis pensamientos me despido de los más hermoso que he vivido, sin luchar ni un minuto mas por tu amor, sin esperar el encuentro de nuestros cuerpos en uno. Te vas lejos, dónde no pueda hallarte. Seré de aquí en más pedazo de leña que no ha encendido, el fuego de tus labios, seré nieve bajo el sol derretida rumbo a las aguas infinitas y me perderé por ahí. Te observaré de lejos, y cuidaré tu alma de cerca. Más hoy te pido, no me busques, porque es tarde y se me fue la vida, ya que cuando un amor se va te deja aislada del mundo, esa congoja nos queda al aguantar el llanto, y el desamor que nos aflora por el mar de los fracasos. Nuestro jardín de ilusiones se marchita, nos quita el alma de un golpe y nos mata de un portazo. Ya no quedan esperanzas, se deshojan como flores a las que les falta agua, porque se te muere la vida no te quedan ya mas ganas de seguir peleando sola en este mundo de nostalgias. Cuando un amor se va te resignas a la espera, al temor, a la pena, porque son tu compañía hasta que olvides o vuelva. Se llena de pequeñas espinitas que sangran sin dejar huella, te aniquilan poco a poco hasta sentir que te dejan en un mundo de zozobras y de mucha tristeza. Cuando un amor se va la mente es la que juega con lo que fue hace tanto y la desdicha que te hiela, porque te hiela la sangre te paraliza en la tierra te corta el vuelo inmóvil, y quita toda vivencia; porque el amor se lo lleva ese ser que ahora te deja.