"El que no posee el don de maravillarse ni de entusiasmarse más le valdría estar muerto, porque sus ojos están cerrados."
Hay momentos en la vida que uno no puede olvidar, que los lleva guardados en el fondo de su corazón. No hay defensa alguna, no hay condena aplicable a aquellos que se atreven a esconder tantos momentos de felicidad.