"El que no posee el don de maravillarse ni de entusiasmarse más le valdría estar muerto, porque sus ojos están cerrados."
Piensan lo que no es. Dicen lo que no saben. Comentan lo que no deben. Y aun asi soy tan idiota de sentirme mal cuando se que todo lo que dicen es mentira, que lo que cuentan solo es pura palabreria. Odio las excusas, odio la gente que se hace la buena. Esa gente falsa, que solo está cuando les conviene, que te hacen saber cuando estan mal por algo y esperan tu ayuda, pero cuando vos los necesitas, desaparecen. Últimamente me veo muy rodeada de perdedores como estos. Pero he aquí el límite. Estoy a diez días de mi cumpleaños más importante, de aquel que esperé desde que tengo memoria, de aquel que quería que fuera el más especial de todos; pero la pintura en las últimas semanas se fue oscureciendo, y ahora se vé como un día gris. Quiero ver cuantos de esos falsos van a estar ahí. Quiero ver a cuántos falsos le "intereso" realmente. Ya no hay excusa que valga para esta desepcionada. Las personas que sí valen la pena no tienen la culpa de que haya tanta gente encerrada en su mundo, presos por su propio egocentrísmo, que hagan a todos los demás infelices con sus palabras o actos. Y yo no estoy dispuesta a seguir abriéndole mi vida a aquellos que solo vienen a criticar o a lastimar.