Adiós 2011
En este año vi, como personas que quería muchísimo iban cambiando, y como personas que amaba con todo mi ser me iban despecionando. Escuche hablar mal de mì por parte de gente cercana y además gente que ni siquiera me conocen o conozco. Fui orgullosa, y quizas halla perdido mucho por eso, pero son errores que una persona tiene y debe corregir con el tiempo. Me lastimaron personas que jamás pensé que lo harían, y muchas de ellas me demostraron que no les importe nunca. Me pelee, grité, lloré, reí, todo esto inclusive en un mismo día. Me enteré de cosas que no tendría, fracasé en muchos proyectos y se me dieron otros. Terminé una etapa muy importante: la secundaria. Perdoné errores casi imperdonables, y quise sacar de mi vida personas que no debía ignorar. Hice cosas por mero impulso, y olvidé que lo mio es la reflexión. Pensé que moriría de dolor pero sigo viva. Oculté mis lágrimas entre sonrisas ahogadas para que no se preocuparan por mi. Aprendí que a veces hay que caer y golpearse las rodillas contra el suelo para aprender que cualquiera te puede fallar, y más aún, que fallar te hace quién sos. Aprendí que lo que hace a alguién bueno o malo no son solo sus acciones, sino lo que hace respecto a la vida. Apendí que la amistad y el amor son solo palabras, fantasías, utopías, que solo te hacen extrañar más tu infancia, cuando el dolor de los golpes y raspaduras dolían menos que las heridas del corazón.
Así se me va el 2011, y con este año, se van muchas personas y recuerdos.
2012, te espero acá mismo, y no me voy a ocultar detrás de nadie ni nada esta vez.