- Deja de mentir, considerando que tu la llamaste a ella - Dijo Louise de forma altanera, intentando no dejar rastro alguno en su rostro de su sorpresa - Ella te gusta más, ¿verdad?
- ¡¿Eres estúpida?!
- ¡¿A quién le dices estúpida?! - Devolvió poniendo el grito en el cielo.
- ¿A quién se supone que tengo que ver en el día a día? ¿Quién es más histérica que tu? - Pregunto gritando, ya molesto - ¿Es que simplemente no puedes tener el carácter de tu hermana, ser un poco más apacible?
- Ah no, ¡lo has dicho! - contesto enfurecida.
- Si, y diré mucho más... ¡Estoy cansado de tratar con esta guerra, con misiones, y contigo convirtiéndote en novia de ese idiota que ni siquiera te trata bien!
- ¡Entonces vete a otro lugar y déjame tranquila! - Esa fue la frase que hizo que él se terminara de enfurecer, cosa que Louise percató enseguida .
- ¡Me gustas! - dijo Ed.
Louise quedó paralizada.
- Me gustas... - repitió por inercia y en un ataque desesperado dijo todo lo que había tenido guardado - Cuando veo tu rostro mi corazón se acelera, eso es amor, ¿verdad? ¡Y tu diciendo cosas sobre otra chica! ¿Porqué crees que estoy arriesgando mi vida por ti? ¡Es porque te amo! - terminada la frase, volvió en sí y se dio cuenta de lo que acababa de hacer; acto seguido miró para abajo, quedándose el momento sin palabras. Louise estaba totalmente sorprendida, desentendida de la situación, y preguntándose como era que él pudiera sentir lo mismo que ella. Le levantó suavemente la mirada hacia ella con su mano.
- Si me estas mintiendo, te mataré, ¿Escuchaste? - Dijo seria pero a la vez sarcásticamente.
- No es mentira. - Dijo, abrazándola con fuerza.
Acto seguido se besaron con tal intensidad y amor, que ni el beso de la película más romántica se habría comparado.