"El que no posee el don de maravillarse ni de entusiasmarse más le valdría estar muerto, porque sus ojos están cerrados."
-Hablás de otra cultura, digamos. -Si. Hay una cosa que te voy a contar. Yo creo en algo que llamo "cultura europea". ¿Cómo se ve? Se nota en el tipo que, siendo argentino, estuvo en Inglaterra y ha vuelto a tocar acá. ¿Cuál es la diferencia? -Y... la cultura europea. Eso es ver a los grupos en vivo, porque uno se da cuenta de un montón de cosas. También tiene que ver si tocaste allá. Con Michel, el actual baterista de Riff, lo hicimos en un grupo que al final no funcionó. -¿Los argentinos estamos muy lejos de esa cultura europea que vos decís? -Hay gente que está cerca. Pero vos salís a la calle y te das cuenta enseguida por qué no hay tanto rock'n' roll en este país. Este es un lugar gris, diferente. Es una isla apartada de lo que es, para mí, la diversión. Es un lugar tranquilo, y a mí los lugares tranquilos no me gustan mucho. -¿Eso es malo? -¡Eso le hace mal a la gente! Y hace que nosotros no vayamos adelante. La juventud está muy influenciada por las generaciones mayores. Y de repente no va a los conciertos porque cae la cana... Allá en Inglaterra no pasa nunca. ¡Cómo va a pasar eso! Por eso digo que estamos bastante atrasados. Estamos diez años atrás. A lo mejor, dentro de cien años esto puede cambiar... Nosotros, en este momento, estamos como en un campo de Daniel Boone. Lleno de trampas para osos. Y nos tenemos que fijar bien dónde pisamos. Tenemos que tener cuidado dónde apoyamos las botas... (risas). -¿Vos no te has cansado de seguir luchando contra eso? -Yo no lucho. Yo hago música porque me gusta, y tengo amigos que piensan igual que yo, y lugares donde me siento cómodo. Tengo un mundo aparte, donde nos gusta lo que hacemos, y nos llevamos bien. Ya llegamos a ignorar un poco a Buenos Aires, porque no nos interesa. Nos interesa hacer nuestro propio mundo, y que vendría a ser como si estuviéramos viviendo materialmente acá, pero con la cabeza en Europa. Esto no tendría que ser. Yo a veces camino por la calle y me agarran unas ganas terribles de irme. Pero ahora estoy acá y... bueno. Vos fijate una cosa. Fue Riff a Obras, y había tres mil quinientas personas un jueves que llovía. Y ahí no cabía la represión. Y fue una fiesta, volaban los paraguas, los pullóveres, se agitabanbanderas. Vos fijate las ganas que tiene la gente de divertirse. Lo que pasa es que no tienen lugar dónde hacerlo. La próxima vez que estemos en Obras va a ir, seguro, toda esa gente que ya nos vio. Y mucha más. Ese momento fue inolvidable. Había una calentura de locos. Y se rompieron pocas cosas. Ocho butacas, nada más. -¿Qué pensás de la violencia en el rock? -Acá no hay violencia. 0 sea, la violencia que puede haber, sería en el escenario. En el rock no hay violencia, hay euforia, El rock empieza, como dice Keith Richard, en algo físico. El rock es físico: te hace mover, y a veces no te das cuenta y rompés algo. Pero no creo que sea a propósito.
-Estamos en el cambio de década. Y la música está cambiando, viste. -Hace años que vengo diciendo lo mismo: la música es una rueda. Y se va modernizando, a la vez. Es como un dínamo. Un dínamo tiene cinco contactos, por ejemplo. Cuando giran, van cambiando. Y la música va rotando como el tiempo, invierno,primavera, verano, otoño. Entonces en cada punto de contacto, pasa una cosa distinta. La música es una época. Y cuando va cambiando la época, cambia la música. Pero cada vez es más moderna. En este momento se está tocando la música del año '50, pero mucho más moderna, con otro sentido. Porque estamos en este momento. Ya se va a cambiar, y vendrá otra vez eljazz rock, y todo así... -¿Acá pasa eso?... -No, y por eso debo despotricar contra la Argentina. Acá no se dan cuenta de lo que ocurre. -Dentro de esa rueda musical que siempre da vueltas, vos asegurás que siempre hiciste lo mismo. ¿Por qué se habla, entonces, de Riff como un grupo new wave? -No somos un grupo new wave. Pero al principio teníamos idea de hacer algo así. Está por comenzar el recital, las populares están colmadas. En la platea se van llenando los últimos vacíos. Algunas niñas rubias de mini faldas más que breves hacen delirar a la tribuna... hasta que surge el cantito:"¡¡El que no salta, es un cheto!!" Y todo termina, invariablemente, en el "preguntale a los chetos cómo pegan los rockeros..." -¿Qué opinás de los chetos? -¿Chetos? ¿Qué es eso? (risas). No, los chicos ésos que andan en moto, son chicos sanos (risas). Yo no puedo hacer eso porque soy enfermo (más risas)... A mí me parece que está bien. Esa cuestión es eminentemente argentina. Dividir y separar: los "chetos" por un lado, y por el otro, los "no sé cuánto". Cada uno es como es, y los demás también. Si yo veo en la calle a un tipo que anda sin ropa de cuero, no digo que es un boludo. A lo mejor él opina distinto que yo, y cree que soy un boludo porque ando con ropa de cuero... El día que la cortemos con la moda, va a ser perfecto. A mí me parece bien que haya de todo. Si les dan con un caño a los chetos, y un día me agarran ganas de verlos bailar, no voy a poder ir a verlos porque los hicieron desaparecer. Nosotros, con el grupo, estuvimos en Música total, que es un programa cheto, según dicen. Ahí, la gente de la conducción, del ballet, de la producción, es macanuda. Les gusta el rock'n' roll. A veces voy a boliches y estoy con esa gente, y veo que está todo bien. Creo que la gente se está uniendo cada vez más. -Ahora se está produciendo un acercamiento de adolescentes a tu música. ¿Eso lo necesitabas? -¿Cómo no voy a necesitar esa renovación? Para mí es como empezar de vuelta. Además, esos chicos tal vez ni sepan que existió un Pappo's Blues. Para ellos, ahora, el fato es Riff. -Y ese acercamiento al rock de una parte de la juventud, ¿te suena a real, ó es una pose? -No importa lo que sea. Si hay pose, es porque hay interés. Puede haber falta de conocimiento, y como no conocés el asunto, te ponés en pose y listo. Pero de tanto estar en pose, lo conocés. No importa cómo hayas llegado. La meta no es llegar a ser rockanrolero. Podés ser médico y que te guste el rock'n'roll. Va un abogado en su auto, y pone un cassette de Riff (risas). Tome esto, señora, para los nervios (más risas). -Hablemos de lo que has hecho en tu carrera. ¿Hay algo de lo que te arrepentirías? -De muchas cosas... -¿Por ejemplo? -Me arrepentiría... Mira, me arrepiento de haber reconocido, recién ahora, mis posibilidades musicales. Y de no haberlo hecho diez años antes. -...¿Cómo? -Bueno, arrepentirse es algo que no va bien con esto. Yo no me arrepiento nunca. Lo que te quería decir es que, recién ahora, me doy cuenta que estoy tocando bien la guitarra. Y me da bronca. -Sin embargo, hay quienes dicen que siempre tocaste bien la guitarra... -A lo mejor, recién lo siento así. Antes lo hacía, pero era algo más automático. Ahora, con respecto a todo lo que he hecho... me puedo mandar pifiadas como cualquier ser humano, pero lo que hice, por algún motivo fue. Y generalmente no me arrepiento de lo que hago... Ah, si de algo me arrepentí, es de haber vuelto a la Argentina. Pero después me fue bien y se me pasó... -Ajá. ¿Y de qué otras cosas renegás? -De una cosa: ¿Por qué me tocó a mí salir en la tapa del Expreso con esta cara? Le podría haber tocado a otro más lindo... (risas, muchas, y final).
Publicado en Expreso Imaginario, noviembre de 1981.