"El que no posee el don de maravillarse ni de entusiasmarse más le valdría estar muerto, porque sus ojos están cerrados."

Te juro que me siento horrible cada vez que te hablo porque siento que te estoy rompiendo las pelotas, que no necesitas más de mi, que preferís otras compañías. Siento que no te interesa más que pase conmigo, que ya vernos no sirve para nada. Siento que lo que tengo que hacer es irme de tu vida, y ahí vas a ser más feliz con una pesada menos. El problema es que no ves lo importante que sos para mi, que te siento como una hermana, que estas siempre en mi mente, pero parece que yo ni aparezco en la tuya.

A pesar de todo, tengo que darte las gracias, aunque ya no hablemos más, porque se ve obvio que vos no me vas a hablar más de primera y que yo ya no lo voy a hacer, siempre estarás en mi mente, aunque me duela ya no será lo mismo.