"El que no posee el don de maravillarse ni de entusiasmarse más le valdría estar muerto, porque sus ojos están cerrados."
Lecciones de vida
A veces el mundo parece ir un poco al revés, aunque intente que todo vaya en la dirección correcta. Nos convertimos en lo que vamos viviendo. Los sueños que guardas para el futuro son aquellos en los que sueñas por la noche. Siempre estan en un rincon de tu cabeza. Son los que desea tu corazón. Te mantienen en marcha. Acepta la realidad y ten un plan de reserva, pero guíate por tus sueños, cueste lo que cueste. ¿Has sentido alguna vez que tenías que empezar de nuevo, ser una persona distinta y liberarte? ¿Te has sentido alguna vez como si mirases a través de un cristal roto con un futuro roto y un pasado hecho añicos? No dejes que los "y si" ni los "debería haber sido" te retengan. Es tu momento y son tus sueños; sé un sol que brilla y no una nube gris y apagada. Tú puedes cambiar el mundo y traer la luz. Si eres capaz de sintonizar con una emoción o experiencia que sea universal, y dibujarla o cantarla o escribirla para que otra gente la reconozca y se identifique con ella, entonces toda la gente a la que has conmovido se une en tu comprensión, y el mundo es un lugar más pequeño y amistoso. Los mayores momentos de inseguridad suceden cuando pierdes toda la confianza en ti misma y sientes que la gente te observa y te juzga. Debería ser al contrario. Deberías sentir que la gente que te observa se preocupa por ti. Es una sensación que tendríamos que compartir: la de las miradas que indican apoyo y no desdén. La fe es tener la fuerza para confiar en algo que no puedes ver con los ojos ni probar científicamente. Crees porque tu corazón te dice que es dónde deberías ir o quien deberías ser. Tu corazón te dice lo que está bien.