Nightmare
La pesadilla es un trastorno de sueño. Consiste en que la persona que duerme tiene un sueño angustioso y tenaz, frecuentemente con sensación de opresión en el pecho y dificultad de respirar. Las pesadillas tienen lugar durante períodos de sueño con movimientos oculares rápidos. Durante las mismas no existe movimiento del sujeto. Son más frecuentes entre los 4 y 12 años, y suelen disminuir según avanza la edad.
Hasta cerca del siglo XVIII, las pesadillas eran a menudo consideradas obras de monstruos, los cuales se creía se sentaban sobre los pechos de los durmientes, oprimiéndolos con su peso, lo que originó el nombre de pesadilla (nombre derivado de peso). Varias formas de magia y posesión espiritual también se consideraban causas. En la Europa del siglo XIX y hasta bien entrado el siglo XX se creía que las pesadillas eran causadas por problemas digestivos.
Actualmente se sabe que las pesadillas son provocadas por causas fisiológicas, tales como fiebre elevada, o por causas psicológicas, tales como un trauma inusual o estrés en la vida del durmiente. Los movimientos corporales ocasionales en las pesadillas pueden servir para despertar al durmiente, ayudando a evitar la sensación de miedo, que es uno de los componentes de las pesadillas.
Generalmente, después de que el individuo despierta tras de haber tenido una pesadilla, no vuelve a experimentarla al dormirse nuevamente. Pero han ocurrido casos extraños de la misma pesadilla soñada consecutivamente y durante largos períodos de tiempo.
Pero hay un problema con la definición: una pesadilla también puede ser una persona, ya sea descubriendo un reflejo del mal sueño o encarnándose como tal.
La mayoría de esas pesadillas las podemos encontrar cuando experimentamos un sentimiento extraño para nuestra vida cotidiana, es decir, algo completamente
paranormal.